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Zaragoza,
y la región de ella dependiente, registró entre 1035 y 1118 -entre
el advenimiento al trono de Mundir II y la ocupación por las tropas
cristianas de Alfonso I- uno de los momentos más brillantes de su
historia cultural.
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Los árabes del sur que se asentaron en
la Marca Superior demostraron, a la par que una firme ortodoxia islámica
derivada de su sentimiento de superioridad, una resuelta apertura intelectual.
El proteccionismo sobre los judíos y la feliz acogida a los pensadores y
artistas del resto de Al-Andalus, tuvo mucho que ver con el florecimiento
cultural de la
Taifa
zaragozana.
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En este fértil contexto hay que
entender la personalidad de Selomo ben Yeûda Ibn Gabirol, conocido
entre los musulmanes como Abu Ayyub Sualyman Ibn Yahya ibn Yabirul, y recordado
en el occidente cristiano con el nombre de Aben Cebrol o Avicebron.
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| Mi corazón sus
juicios me dictara/ desde mi juventud, y está mi alma/ por tanto
doblegada... | |
| Mientras esté con
vida/ cabalgaré exigiendo entendimiento/ aun cuando su jumento el hado no
apareje | |
Su influjó alcanzó todos los
campos de la poesía y la literatura, la exégesis bíblica,
la gramática y la filosofía. Fue el primer filósofo
propiamente dicho de la España islámica y judía: antes de él
sólo podría citarse, y con escasos años de diferencia, al
zaragozano musulman Al-Himmar, cuya obra además está desparecida.
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Ibn Gabirol nació en Málaga.
Pero es preciso incluirlo en la historia aragonesa porque a Zaragoza se trasladó
con sus padres siendo de muy tierna edad, en Zaragoza recibió toda su
formación y escribió la mayor parte de sus obras, en las que es
pausible la influencia de la escuela zaragozana de filosofía, lo mismo
que el pensamiento de Ibn Gabirol imprimó su huella sobre los demás
intelectuales de la ciudad.
Muy poco sabemos de su vida: que sus padres
habían ido a Málaga desde Córdoba, y de allí
marcharon a Zaragoza, seguramente en los momentos de persecución y
revuelta por parte de Almanzor. A Zaragoza llega sólo con su padre y algún
otro amigo. Ibn Gabirol fue de salud quebradiza y sensibilidad extrema,
lo que le dotó de una prematura madurez. Recibió una excelente
formación científica y literaria y contó con la protección
de influyentes personajes de la corte. En Zaragoza estaba todavía en
1045, cuando escribe su Libro de la corrección de los caracteres
y ésta es la última fecha segura que conocemos de su vida. Según
testimonios de Mose ben Ezra moría en Lucena, aunque parece más
probable que el hecho acaecería en Valencia entre 1050 y 1059.
El Ibn Gabirol poeta y el filósofo
son el dorso y la palma de la misma mano, el mismo modo de aprehender el mundo,
a Dios y a sí mismo. Como poeta, le cabe el mérito de haber
iniciado una nueva forma de hacer poesía en el judaísmo, creando
una auténtica escuela. La primera novedad consiste en la adopción
de los metros árabes para los temas seculares. Pero la impronta en poesía
religiosa es más personal y se centra en la utilización de la
lengua hebrea renovada y actualizada, empleando metros silábicos específicos
del "piyut" sefardí, de orígen aún sin
esclarecer. Ibn Gabirol ha sido aquí un modelo imitado incluso
hoy en día: sus poemas religiosos se usan en las ceremonias judías
y en especial en el Yom Kippur o Día de la Expiación. |
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La posición de Ibn Gabirol como cantor
de los sentimientos religiosos se halla perfectamente inscrita en el
racionalismo, pietismo, misticismo y eticismo de la escuela zaragoza, al modo
como Ibn al-Arif, Ibn al-Sid, ibn Paquda y Avempace,
entre otros, demostrarían hasta la saciedad.
Dentro de su obra poética destacan los
Azharot y la Corona Real. Situada entre la poesía y la
prosa se halla Selección de Perlas, escrita originariamente en árabe
y traducida después al hebreo. La única obra que tenemos fechada
con exactitud -1045- es el citado Libro de la corrección de los
caracteres, compuesta en Zaragoza y en árabe, y traducida
posteriormente, en 1167, al hebreo. |
| Tú eres sabio y no
has aprendido de otro fuera de ti y de extraño no has adquiridio sabiduría
/ Tú eres sabio y de tu sabiduría has derivado una Voluntad
determinada, semejante a un obrero y artista | |
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De su producción estrictamente filosófica
sólo nos queda una obra: La fuente de la vida, y de ella únicamente
existe un resumen de su original árabe y una versión latina -Fons
vitae- hecha por Juan Hispano y Domingo Gundisalvo. La forma utilizada en esta
obra es el diálogo, y su estilo seco y árido contrasta con el Ibn
Gabirol poeta. Pero el fondo es sin embargo el mismo: "la inquietud del
hombre sumido en la materia y en sus cambios, que aspira a unirse a Dios Uno,
absoluto e inmóvil; para lo cual expone una cosmología que sirva a
la vez de puente y camino hacia El". En este sentido, las fuentes que se
pueden señalar para el pensamiento de Ibn Gabirol estarían
en Aristóteles
, Plotino
o el Pseudo Empedocles.
No obstante, La fuente de la vida es
profundamente original. Para Ibn Gabirol el objeto del saber se centra
en tres puntos. el conocimiento de sí mismo, el conocimiento del mundo,el
conocimiento de Dios -concretamente de su Voluntad, a la que se llega tras la
reflexión sobre sí mismo y el mundo. Este meta, cifrada en el
conocimiento ha de ir acompañada de una práctica santa y recta,
que Ibn Gabirol define de manera un tanto difusa sin embargo.
"El hombre debe ir ascendiendo de escalón
en escalón, prescindiendo de lo cáduco y múltiple corpóreo,
hasta llegar al Alma, al intelecto, y luego a la Materia y la Forma. Finalmente,
desde éstas a Dios. Ahora bien, la susbstancia y Esencia misma de Dios
son totalamente incognoscibles para el hombre, y sólo se puden alcanzar
por privilegfio divino y por intución mística, extrarracional. Con
lo cual se sitúa Ibn Gabirol en la más estrictia tradición
judía e islámica. Su esquema racional, la meta racionalista, científica
y filosófica que propone al hombre, se ve corona así con la vía
mística terminal".
El influjo
que ejerció La Fuente de la Vida fue muy diverso, pero
siempre superior en el mundo cristiano que en el judaico, y dentro de éste
tuvo más incidencia en el ámbito neoplatónico y qabbalistíco.
En el occidente cristiano su pensamiento fue recogido por Guillermo de Auvernia
, Alejandro de Hales (ambos del siglo XIII), y
Duns
Scott (escuela franciscana). Los dominicos (en especial
San
Alberto Magno y
Santo Tomás de
Aquino) le rechazaron siempre. Ibn Gabirol fue especialmente comprendido por
David de Dinant, quien subrayó la composición material de todo
ser, derivando de ello un sistema panteísta materialista, recogido después
por el Renacimiento a través de León Hebreo hasta llegar a
Giordano Bruno y
Spinoza,
que lo interpretaron cada uno en un sentido diferente.
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(*) © MIguel Angel Latorre para Gabinete de
Comunicación del Gobierno de Aragón
Fuentes:Gran Enciclopedia Aragonesa. Voz: Selomo Ibn
Gabirol. Tomo XI. Zaragoza. 1982 / Lomba Fuentes, Joaquín. La
Filosofía judía en Zaragoza Diputación General de Aragón.
Zaragoza.1988 | |